Además de elaborarlo artesanalmente, cada pieza permanece en nuestras bodegas naturales más de dos años completando su periodo de curación.
Gracias a ello, conseguimos resultados inmejorables, apreciables a simple vista. La carne magra presenta un color entre rojo púrpura y rosa pálido, que destaca las vetas de grasa infiltrada y su tocino jugoso.
Alcanza un perfecto equilibrio entre sabor intenso y delicado aroma a bellota.